Se diluye el ego, la magia invade las células del cazador multidimensional.
He visto la organización romboidal de la vida en la ciudad, los signos saltan siempre con la brújula de la antialma engarzada en la frente de los zombies como una lintena que se va quedando sin baterías. De ahi la constante de buscar/ansiar/desear siempre algo.
Si uno se para a observar en silencio desde la altura, podrá notar cómo la baba de las cosas comienza a manifestarse en rayos de lenguaje de diversas formas y colores. Los discursos más sosos y poco estimulantes tienen forma de cinta y nunca varían en dimensión ni en color, en cambio, los discursos transformadores emanan de las aberturas de los portadores de mensaje como una mancha impredecible y con mucho aroma, no tienen forma, y sus colores son brillantes y vivos.
Para activar esta modalidad de observación, es necesario un conflicto previo, un conflicto sangriento y a muerte entre las capas de la percepción superior. El niño animal corta con sus garras al adolescente dubitativo, el adulto responsable recibe golpes de los dos lados, el mago anciano observa sentado y golpea al adolescente y al adulto con su bastón cósmico, y el presente reprimido freudiano, es golpeado por todos los anteriores. Al final , el anciano y el niño animal salen victoriosos, y nada más se miran a traves y empiezan a soñarse mutuamente. Todo esto ocurrió en una fracción de segundo, en una micronésima parte de la pulsión eléctrica entre las dendritas de dos neuronas, y antes del pasado y luego del futuro. Ahora es posible empezar la limpieza, de toda emisión de pensamiento literal y prisionero de frases, acentos, voz , o cualquier síntoma de contaminación por lenguaje.
Para esto, es necesario apagar las luces sin remordimiento ni reflexión, inducir a través de la respiración un estado de trance controlado y subirse a la nave. Una vez dentro, comenzaremos a notar las líneas paralelas y perpendiculares que dibujan el entramado altamente eficaz del mundo construido de palabras. Veremos las cosas como cosas, no como objetos ni representaciones físicas de las palabras que las nombran. Entonces, todo empieza a oscilar y a verse como una totalidad, los sentidos han perdido su autoridad para dictar lo aparente, y todo comienza a SER de nuevo.
P.D: Nótese que para escribir sobre esta maldición, usé palabras.