yonosoy
Hay que saber quien no es uno para saber quien se es.
domingo, 17 de octubre de 2010
Tic.
Gran ilusión el Tiempo. El lenguaje, o sea lo que construye la realidad y la ata a un ciclo de palabra pensada, hablada, escrita, leida, pensada y otra vez forzada desgraciadamente a repetir el ciclo, está construido de acuerdo a patrones de tiempo. Pasado, presente y futuro en muchas variaciones. Esto nos hace creer que el pasado está atrás, que el presente se va de las manos como arena y que el futuro es insondable. Nada más falso. El tiempo es oscilante y no tiene forma. Una de las maneras mas perversas de dominación, fué hacerle creer a la gente que el tiempo es lineal y que es algo que pasa. No pueden ser tan insolentes de querer convertir un horizonte de infinitas posibilidades en un túnel miserable lleno de numeritos. Uno de los primeros pasos para liberarnos es quitarnos el reloj. De esta forma, nos podremos despegar aunque sea un poco de la asquerosa maraña artificial de la falsa realidad de la que somos parte. Comamos cuando tengamos hambre, Durmamos cuando tengamos sueño, en síntesis, hagamos lo que sintamos cuando lo sintamos. Se siente una gran diferencia, aparece más magia ante nosotros. Los sueños son llaves, los orgasmos son puertas, los dejavu son fotos del universo.
Instantes eternos
lunes, 5 de julio de 2010
Exactamente
La exactitud es un insulto que la ciencia se robó para hacernos sentir mal de ser ignorantes,
es la madre de todos los vicios,
que es casualmente el plural de una palabra que nos vendieron como sucia,
que es casualmente una palabra tabú en el hiperclorificado barullo de la ciudad.
La ignorancia es lo mejor, el aire de suficiencia de quienes hablan de lo que creen saber es algo insoportable, casi tan insoportable como vivir en cubículos y comer detergente con payasos en el envase. Yo no sé nada y estoy contento, contento de que todo lo que tengo dentro me lo dió el universo y no una convención, no me creo nada que esté sobre lo que siempre debió estar.
Siempre es más divertido lanzar botellas que acomodarlas en un estante.
es la madre de todos los vicios,
que es casualmente el plural de una palabra que nos vendieron como sucia,
que es casualmente una palabra tabú en el hiperclorificado barullo de la ciudad.
La ignorancia es lo mejor, el aire de suficiencia de quienes hablan de lo que creen saber es algo insoportable, casi tan insoportable como vivir en cubículos y comer detergente con payasos en el envase. Yo no sé nada y estoy contento, contento de que todo lo que tengo dentro me lo dió el universo y no una convención, no me creo nada que esté sobre lo que siempre debió estar.
Siempre es más divertido lanzar botellas que acomodarlas en un estante.
martes, 1 de junio de 2010
blablablabla
Se diluye el ego, la magia invade las células del cazador multidimensional.
He visto la organización romboidal de la vida en la ciudad, los signos saltan siempre con la brújula de la antialma engarzada en la frente de los zombies como una lintena que se va quedando sin baterías. De ahi la constante de buscar/ansiar/desear siempre algo.
Si uno se para a observar en silencio desde la altura, podrá notar cómo la baba de las cosas comienza a manifestarse en rayos de lenguaje de diversas formas y colores. Los discursos más sosos y poco estimulantes tienen forma de cinta y nunca varían en dimensión ni en color, en cambio, los discursos transformadores emanan de las aberturas de los portadores de mensaje como una mancha impredecible y con mucho aroma, no tienen forma, y sus colores son brillantes y vivos.
Para activar esta modalidad de observación, es necesario un conflicto previo, un conflicto sangriento y a muerte entre las capas de la percepción superior. El niño animal corta con sus garras al adolescente dubitativo, el adulto responsable recibe golpes de los dos lados, el mago anciano observa sentado y golpea al adolescente y al adulto con su bastón cósmico, y el presente reprimido freudiano, es golpeado por todos los anteriores. Al final , el anciano y el niño animal salen victoriosos, y nada más se miran a traves y empiezan a soñarse mutuamente. Todo esto ocurrió en una fracción de segundo, en una micronésima parte de la pulsión eléctrica entre las dendritas de dos neuronas, y antes del pasado y luego del futuro. Ahora es posible empezar la limpieza, de toda emisión de pensamiento literal y prisionero de frases, acentos, voz , o cualquier síntoma de contaminación por lenguaje.
Para esto, es necesario apagar las luces sin remordimiento ni reflexión, inducir a través de la respiración un estado de trance controlado y subirse a la nave. Una vez dentro, comenzaremos a notar las líneas paralelas y perpendiculares que dibujan el entramado altamente eficaz del mundo construido de palabras. Veremos las cosas como cosas, no como objetos ni representaciones físicas de las palabras que las nombran. Entonces, todo empieza a oscilar y a verse como una totalidad, los sentidos han perdido su autoridad para dictar lo aparente, y todo comienza a SER de nuevo.
P.D: Nótese que para escribir sobre esta maldición, usé palabras.
He visto la organización romboidal de la vida en la ciudad, los signos saltan siempre con la brújula de la antialma engarzada en la frente de los zombies como una lintena que se va quedando sin baterías. De ahi la constante de buscar/ansiar/desear siempre algo.
Si uno se para a observar en silencio desde la altura, podrá notar cómo la baba de las cosas comienza a manifestarse en rayos de lenguaje de diversas formas y colores. Los discursos más sosos y poco estimulantes tienen forma de cinta y nunca varían en dimensión ni en color, en cambio, los discursos transformadores emanan de las aberturas de los portadores de mensaje como una mancha impredecible y con mucho aroma, no tienen forma, y sus colores son brillantes y vivos.
Para activar esta modalidad de observación, es necesario un conflicto previo, un conflicto sangriento y a muerte entre las capas de la percepción superior. El niño animal corta con sus garras al adolescente dubitativo, el adulto responsable recibe golpes de los dos lados, el mago anciano observa sentado y golpea al adolescente y al adulto con su bastón cósmico, y el presente reprimido freudiano, es golpeado por todos los anteriores. Al final , el anciano y el niño animal salen victoriosos, y nada más se miran a traves y empiezan a soñarse mutuamente. Todo esto ocurrió en una fracción de segundo, en una micronésima parte de la pulsión eléctrica entre las dendritas de dos neuronas, y antes del pasado y luego del futuro. Ahora es posible empezar la limpieza, de toda emisión de pensamiento literal y prisionero de frases, acentos, voz , o cualquier síntoma de contaminación por lenguaje.
Para esto, es necesario apagar las luces sin remordimiento ni reflexión, inducir a través de la respiración un estado de trance controlado y subirse a la nave. Una vez dentro, comenzaremos a notar las líneas paralelas y perpendiculares que dibujan el entramado altamente eficaz del mundo construido de palabras. Veremos las cosas como cosas, no como objetos ni representaciones físicas de las palabras que las nombran. Entonces, todo empieza a oscilar y a verse como una totalidad, los sentidos han perdido su autoridad para dictar lo aparente, y todo comienza a SER de nuevo.
P.D: Nótese que para escribir sobre esta maldición, usé palabras.
miércoles, 26 de mayo de 2010
yonosoy (palabras de algun habitante de mi mente, mientras mi cuerpo camina por cualquier calle)
Tengo 24 años, me tortura saberlo, me tortura el tiempo y lo poco que hice con él. Todos los días encuentro gente menor que yo, que vivió más, todos los días me pregunto "que hubiera sido si..?" y me pone triste. Tal vez ese sea el único sentimiento completamente puro en mi. Hay muchas cosas que nunca dije, hay muchas otras que no diré, hay cosas que no debí decir, y hay cosas que no sé decir. El único diálogo real para mi, el único verdaderamente audible, es el de mi propia mente intentando resolver el intrincado rompecabezas, que al anochecer descansa por la calma, y amanece aturdido por el sol. No son pocas las veces que he querido abandonar todo, incluso la vida y la muerte, pero no hay nada peor que la culpa. Soy un egoista espantoso, y si hay algo en mi de generosidad o algo parecido, es para aplacar esa terrible mandíbula. La culpa la tengo yo por pensar que queria y no querer, no tener sentimientos hacia nadie, ni hacia nada. Es jodido no sentir y querer hacerlo. Es jodido pensar y pensar y cavilar y tratar de llenar espacios con monólogo interior. Es jodido no saber por dónde empezar a vivir de verdad. Es jodido saber la vida y no saber vivir. Soy una sombra sin cuerpo que la proyecte, no sé si ejerza alguna presión sobre el suelo, he sido terriblemente anestesiado y deshumanizado por la química de las voluntades ajenas. Pero solo yo tengo la culpa por dejarme hacerlo. Hay en el fondo algo de masoquismo ....el no reconocerme si no es en un espejo o con los ojos cerrados, nunca escuché ni escribí mi nombre impuesto como si fuera mío, siempre fué incómodo, siempre fué artificial. En esta búsqueda de la identidad, del núcleo, y de la resolución, me encuentro ante muchas paredes, que me a veces me dan miedo, a veces vergüenza, a veces sólo me río pretendiendo acorazarme, dejando en evidencia mi real debilidad.
Nunca hemos hablado de nada, hemos hablado de ellos, de ustedes, de mi, de lo que me/te/les/ pasó y un etcétera larguísimo de banalidades. Nunca supe y creo que nunca sabré quien eres, pero la verdad es que tengo miedo de que nunca lo sepa. Ahora recién creo tener una noción de lo que son los padres de la mente, de lo que es la familia mental y de lo que es un hijo mental. Nunca me consideré un hijo, nunca los consideré mis padres. Siempre pensé que todo era por que debia ser, y en consecuencia, todo lo que estaba a mi alrededor era parte de mi paisaje interior. Siempre pasé mucho tiempo en el interior de mi mente (hasta hoy), no sé de donde puede venir eso pero prefiero no averiguarlo. He negado muchos recuerdos . No tengo coraza ni armadura para defenderme de toda la influencia del micro y macro cosmos y tal vez sea eso, lo que me hace preguntarme tantas cosas hoy.
Por que yo no soy hoy.
Yo soy el futuro.
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